Europa

Languidece

esta vieja Europa,

muere de orgullo.

 

Esa Europa ciega,

muda,

obtusa.

 

Esa Europa achacosa,

enferma de egoísmo,

nauseabunda.

 

Esa fábrica de humo negro,

de cimientos podridos,

resquebrajada

y de futuro oscuro.

 

Esa Europa inhóspita,

cruel,

áspera,

que deja morir niños en su mar.

 

Esa vieja Europa ahogada en su opulencia,

de puertos cerrados,

puños ensangrentados

y aguas teñidas de rojo.

 

Esa Europa no es mi tierra.

 

 

 

No nos enseñaron

No nos enseñaron.

Ni reír ni a llorar.

Ni a caer.

Ni a levantarnos.

 

Crecimos a duras penas,

entre golpes y abrazos.

 

No nos enseñaron.

Ni a abrazar ni a besar.

Ni a olvidar.

Ni a recordarnos.

 

Aunque batimos nuestras alas

para volar alto.

 

No nos enseñaron.

Ni a sentir ni a sufrir.

Ni a estar.

Ni a huir.

 

Y el mundo sigue girando.

Sueña

Sueña pequeña.

No pares de dar pasos.

Que tu alegría nos devore.

Corre, juega, salta.

 

Sueña pequeña.

No dejes de mirar a los ojos.

Que este mundo se inunde de tu alegría.

Besa, ríe, abraza.

 

Sueña pequeña.

No olvides quien eres.

Que tu sonrisa derribe muros.

Camina, vuela, ama.

 

 

 

Disfruten

Disfruten.

 

Yo ya me he bajado.

Me olvido de vacías miradas.

Reniego de lo falso.

 

Disfruten.

 

Prefiero lo sencillo.

Me quedo entre palabras y cuentos.

Deseo lugares deshabitados.

 

Disfruten.

 

Yo ya estoy cansado.

De multitudes de ojos ciegos.

Y gestos desalmados.

 

Disfruten.

 

Me pierdo en mi mismo.

Sello mis ojos.

Busco el verbo acertado.

 

Disfruten.

 

 

 

 

¡Para!

¡Para!

¡Deja que respire!

 

¡Qué los días no sean instantes!

¡Qué las lunas no pasen sin verlas!

¡Qué el tiempo se detenga!

 

¡Para!

¡Deja que respire!

 

¡Qué pueda tocar la tierra!

¡Qué disfrute el ahora!

¡Qué deje volar palabras!

 

¡Para!

¡Deja que respire!

El regalo

El regalo mas grande no es el que mas vale, ni el oro es mas que el agua. A veces te llegan regalos desde la mayor de las humildades, que, sin embargo, tienen rango de faraón. Son gestos del que poco tiene y que lo hacen enorme. Brazos abiertos en un mundo de brazos cerrados. Sonrisas escondidas y ojos esquivos que sabes que te están agradecidos. Las gracias las doy yo.

 

 

 

13 de abril

13 de abril.

Mar y un pilar indestructible.

La vida y la muerte.

 

El presente y el futuro frente al pasado que nunca se irá.

Lágrimas, malditas lágrimas que borraron sonrisas.

Labios sellados.

Sonrisas que vuelven despacito, sonrisas escandalosamente eternas.

 

La fuerza, la inspiración, el recuerdo.

Un año más, un año después.

El todo y la nada.

Sentimientos encontrados.

 

La vida y la muerte.

Mar y un pilar indestructible.

13 de abril.

Para vivir

Para vivir necesito tener la mirada limpia, las manos llenas de vida y una vela que encender todas las noches.

Una casa llena de luz, con ventanas, muchas ventanas por donde pase el aire y se lleve lo malo, que remueva lo regular y deje lo bueno. El aire es muy inteligente.

Además, un bolígrafo azul y una libreta en blanco para dejar que vuelen las palabras, los dibujos o la nada.

Para vivir necesito tocar, acariciar y besar. Rozar la piel que deseo, erizar su vello y morder. También es necesario morder.

Algunas plantas que regar todos los días, plantas que a veces se pongan mustias y que otras, resplandezcan. Plantas a las que les hable todos los días y les pida su mejor fruto.

A veces no hacer nada. Poner música triste y cerrar los ojos. Callarme, escuchar el silencio o los gritos de algún niño, algún vecinillo que viva despreocupado.

¡Mancharme de harina! ¡Eso me encanta! Llenarme las manos de harina y amasar un ratito mientras escucho mi viejo disco de Concha Martínez Piquer. ¡Qué placer!

Para vivir necesito estar vivo y querer estarlo. Mirarme todos los días y darme besos. Escribir cosas bonitas en ese espejo y escuchar música, más música, esta vez alegre.

Necesito tantas cosas, o quizás sean pocas. No sé.