La luna

Saluden que ahí llega la luna,

vestida de blanco,

bien peripuesta,

con aires de alteza.

 

Todas las noches nos busca,

aunque a veces se ausenta,

cuando descansa, en su cama serena.

 

Esperen que ahí llega la luna,

y si no la miramos,

se queda sedienta,

de los ojos, que se posan en ella,

 

Todas las noches nos busca,

aunque a veces no la veas,

porque ya no la sueñas.

 

Escuchen que ahí llega la luna,

guardiana de historias,

confidente de amantes,

reina entre reinas.

 

01/01/2018 – Mirando la luna desde casa.

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